Olfactory Branding, la fragancia evocadora de tu marca

Me atrevo a decir que el 100% de las empresas, indistintamente de su tamaño, uno de sus primeros pasos a la hora de desarrollar su estrategia de marketing es la definición de su logotipo gráfico. Pero a muy pocas se les pasa por la cabeza la definición de una estrategia de olfactory branding para crear su logotipo olfativo u odotipo.

Te has planteado alguna vez… ¿A qué puede oler tu marca?

Si nunca te ha surgido la curiosidad de saber qué aroma puede evocar tu marca, en este artículo voy a tratar de despertarte «ese gusanillo». Vamos a ver porqué puede ser muy valioso el uso del olfato en tu estrategia de marketing.

 

¿Qué es el olfactory branding?

 

Existen diferentes formas de denominación del Olfactoy Branding. Algunas de las más utilizadas son branding olfativomarketing olfativo, aromarketing, aroma corporativo o identidad corporativa olfativa.

De forma muy sintética, podemos decir que el olfactory branding o marketing olfativo es la utilización estratégica del olfato para darle identidad aromática a la marca.

El olfactory branding es la forma de transmitir tu valor de marca desde las emociones de una fragancia o perfume.

 

Marketing Olfativo

 

Por tanto, a la hora de su elección, es importante buscar un fragancia corporativa o identidad olfativa de marca para que el público cada vez que huela ese aroma lo identifique y lo relacione con ella.

Tener una identidad olfativa adecuada puede ser un elemento estratégico clave en el posicionamiento de una marca. Incluso puede estar al mismo nivel que el nombre de marca o el logotipo.

Por tanto, el objeto del olfactoy branding es encontrar una esencia que se convierta en la identidad aromática de la empresa. El propósito, la identidad y el valor de marca de la compañía.

En definitiva, el olfactory branding, junto con el audio branding, es una herramienta de enorme potencial incluida dentro del marketing sensorial.

 

¿Cuáles son los principales beneficios del olfactory branding?

 

El olfato está presente en todos nosotros desde que somos bebés e indistintamente en todas las culturas y pueblos. Así, el olor se registra en nuestro cerebro como una emoción relacionada íntimamente con las situaciones en las cuales se percibió por primera vez ese olor. Además, los olores repercuten en el estado anímico de las personas.

Por todo esto, es una obviedad que los beneficios del olfato son muchos. Y si nos ceñimos a la utilidad del marketing olfativo podemos resumirlos en los siguientes:

 

1. Identidad de marca

La identidad olfativa permite construir imagen de marca desde el sentido del olfato. Esta identidad de marca debe convivir de forma homogénea y coherente con el resto de elementos corporativos.

Su objetivo es encontrar un aroma que sea identificable con la marca. Y además, proyecte su valor a dimensiones solamente alcanzables a través de la nariz.

Hay olores, como la vainilla o el talco que evocan a la infancia. Los cítricos son sinónimo de limpieza y frescura. Así con cada uno de los aromas. Por tanto, cada empresa ha de escoger aquellas notas olfativas que mejor encajen con sus valores de marca.

De esta manera, el consumidor al olerla debe reconocerla, identificarla y asociarla con la marca.

 

2. Experiencia emocional

El sentido del olfato es el único de nuestros cinco sentidos que está directamente conectado a la parte del cerebro que procesa la emoción, la memoria y el aprendizaje asociado.

En cambio, los demás sentidos –  vista, oído, gusto y tacto – tienen que recorrer un largo camino para alcanzar las partes del cerebro encargadas de la memoria y de las emociones.

De hecho, tienes 100 veces más probabilidades de recordar algo que hueles que algo que ves, escuchas o tocas.

El recuerdo de un olor puede ser fuente de inspiración, nos hace viajar y nos evoca al pasado.

Cada tipo de aroma, cada esencia, cada intensidad de perfume provoca de manera inconsciente en nuestra mente unas reacciones y unos sentimientos únicos.

En los alimentos, el aroma que desprenden al morderlos es tan decisivo en la decisión de compra como puede serlo su apariencia o su sabor.

Por tanto, cada compañía a través del olfactory branding debe buscar la identidad y la personalidad emocional de la marca.

 

3. Influencia positiva

El olfactory branding ayuda a mejorar la relación del cliente con la marca, ya que le deja “huella emocional”.

El uso estratégico del sentido del olfato permite mejorar la experiencia de marca a la hora de conectar con la audiencia. De momento, sólo sirve para entornos tradicionales, pero quién sabe… con los avances tecnológicos quizás, algún día, también sea posible para entornos digitales.

 

4. Ventaja competitiva

Es una excelente herramienta para sobresalir de los competidores. La identidad olfativa permite crear marcas más fuertes y diferenciadas de sus competidores. 

Hoy por hoy, solamente grandes compañías utilizan el olfactory branding en su estrategia de marketing. Así que, es hora de que las pymes rompan con lo establecido y dejen de considerar el sentido del olfato como un actor secundario. El aroma de marca puede ser un factor clave a la hora de transmitir o crear imagen de marca y como no, para fortalecer la notoriedad.

Pero para ello, es necesario que la estrategia de olfactory branding sea lo suficientemente reconocible y diferente. Tiene que lograr que el usuario asocie correctamente ese aroma con la marca de manera unívoca.

 

5. Estímulo las ventas

Es una realidad contrastada que aquellos establecimientos con olor de marca hace que los usuarios materialicen la compra en base al aroma que perciben.

Sobre todo, en el sector de alimentación el olfatory branding es un potente activador de ventas. Un buen olor de comida mejora la experiencia del cliente y provoca un deseo de comerlo.

Antes de adquirir un producto, primero nos ha de «entrar» por los ojos y por el olfato. ¿A qué te haa ocurrido esto muchas veces?

 

Ejemplos de olfactory branding

 

Existen multitud de ejemplos de olfactory branding, pero alguno de los más representativos son:

 

1. Tienda de dulces M&M

Tienda M&M

En mi estancia en Nueva York el ejemplo más claro de olfactory branding lo tuve cuando entre en la emblemática tienda de M&M. En cuanto abres la puerta, un agradable olor a chocolate invade tu nariz y se queda grabado en tu cerebro. ¡Te dan ganas de probar y comprar todo!

 

2. Talleres oficiales Rolls Royce

Taller Rolls Royce

La famosa marca de coches de lujo Rolls Royce en sus talleres oficiales utiliza a la perfección la estrategia de maketing olfativo. Cuando un cliente lleva su automóvil a revisión, a la salida, disfruta de un agradable olor a cuero y madera. La marca consigue crear en el cliente la experiencia de volver a estrenar coche.

 

3. Supermercados lidl

Lidl

Los supermercados Lidl en el último cambio de imagen y distribución de sus supermercados ha ubicado la zona de panadería justo a la entrada al establecimiento.

¿Por qué lo ha hecho?

Pues muy fácil, porque el olor a pan recién salido del horno provoca un efecto irrefrenable de comprar.

 

 

4. Zara Home

Zara Home

El aroma de las tiendas de Zara Home buscan crear al usuario una sensación de sentirse como en casa. El perfume de Zara Home es una combinación cuya base principal son las esencias White Jasmine y Black Vainilla, a los que en menor medida se les suma también de la amplia gama de olores a velas, mikados e inciensos. ¡A que «el olor de Zara Home» es tan especial que todos lo reconocemos!

 

5. Tiendas de ropa Massimo Dutti

Massimo Dutti

El odotipo de las tiendas Massimo Dutti combina a la perfección los aromas del ámbar y la vainilla. Consiguen crear un ambiente refrescante y sutil.

Busca ese equilibrio elegante de la firma ofreciendo una sensación de «calidez y sensualidad» creando una experiencia única que  invita a quedarse un buen rato.

 

 

Estos son sólo algunos ejemplos, pero hay muchísimos más. Sobretodo las grandes empresas incluye el olfactory branding en sus estrategias de marketing. Es importante que las pequeñas y medianas empresas vayan incluyendo el aromarketing en su linea estratégica. Es una forma fácil y rentable de llegar a los usuarios.

Como hemos visto a lo largo de este artículo, el aroma de marca puede ser un excelente elemento diferenciador. Los usuarios cada vez perciben más los estímulos olfativos. El olfactory branding es una sutil forma de atraer al público.

Pero ¡Cuidado a la hora de elegir el aroma corporativo!. Es preferible que el perfume sea suave y casi inapreciable. Los olores fuertes producen efecto contrario al esperado.

Para concluir, puedo decir que cada contacto olfativo con el usuario es una nueva oportunidad para reforzar el vínculo emocional que tienen con la marca. El fin de cualquier marca no es otro que “dejar huella en su público”. Tiene que inspirar sentimientos, añadir valor, despertar emociones y rememorar recuerdos. Hay que lograr que la experiencia de marca sea única y memorable.

No olvides el olfato en tu estrategia de marketing. El olfactory branding influye muy positivamente en la notoriedad de marca. ¿Te animas a ponerlo en práctica? 😉

 

 

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